30/6/12

LA FOTO: BURLA TAURINA A LA CULTURA




En julio de 2011, el Consejo de Ministros de Zapatero, aprobaba un Real Decreto por el que el Ministerio de Cultura asumía las competencias en tauromaquia y actividades taurinas. Era el punto y final a un despropósito por el que la ministra Sinde y el ministro Rubalcaba cedían a las presiones del lobby taurino.
Con la llegada del PP al poder y el nombramiento de un taurino, el señor Wert, como ministro de Educación, Cultura y Deporte, estamos asistiendo a una pesadilla para todos aquellos que creemos en la CULTURA con mayúsculas.

Aceptar de forma oficial que espectáculos reglamentados y basados en el sufrimiento animal pueden formar parte de la cultura de España en el año 2011 (siglo XXI) es un apagón analógico de la inteligencia, una incineración de las neuronas.

Lo complicado de esta perversa decisión era y es vender el producto, convencernos de que los toreros y todos aquellos que de una u otra manera se lucran con estos espectáculos de crueldad, han entrado por derecho en el mundo de la cultura o dicho de otra manera y utilizando un símil taurino, que lo han hecho por la puerta grande con todo merecimiento.

Es así cómo, a través de una campaña perfectamente orquestada y organizada desde diversos estamentos, se han encendido los focos del plató taurino y se está realizando, produciendo y dirigiendo esta película de terror a cuyo rodaje estamos asistiendo perplejos en directo.

La ministra Sinde también nos dejó el Premio Nacional a la Tauromaquia, de carácter anual y dotado con 30.000 euros. El escritor peruano y premio Nobel, Mario Vargas Llosa, el filósofo Fernando Savater, los cantaautores Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Alejandro Sanz, algunos tenistas del equipo español de la Copa Davis, pilotos de motos como Héctor Barberá y Toni Elías, patanes de la farándula como Bertín Osborne, bufones como Albert Boadella, titiretos como Fernando Sánchez Dragó, o el casposo presentador de la capa de televisión Ramón García, nos han dejado manifestaciones inequívocas de su apoyo a la tauromaquia.  Yo no creo en las casualidades… Alguno podrá interpretar que falto al respeto a todos los nombrados con los calificativos que he utilizado, pero no, soy profundamente respetuoso con quien me respeta, y los nombrados nos han descalificado a los abolicionistas de la tauromaquia con epítetos mucho más fuertes, así que, no merecen ninguna consideración
.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, a través del Centro de Asuntos Taurinos, cambió el nombre de la Feria que se celebró en la plaza de toros de Las Ventas, una vez concluida la de San Isidro, que pasó a llamarse del “Arte y la Cultura” en vez de “Feria del Aniversario”.

Los matatoros han aparecido en medios de prensa vestidos con la máxima elegancia, como si fueran modelos de pasarela, y hemos asistido a espérpenticas entrevistas radiofónicas como la que le hizo a “Joselito”, con motivo de la presentación de su “libro”, Montserrat Domínguez en la SER, en la que el exmatatoros afirmó que el primer libro que había leído fue “La Ciudad y los Perros”, nada más y nada menos. Todos conocemos quién es el autor de esa obra.

También hemos visto a Cayetano Rivera, a Vargas Llosa (“La Ciudad y los Perros”) y a Alejandro Sanz, en el nuevo programa de Julia Otero en Televisión Española, en el que cómo no podía ser de otra manera han dejado sus mensajes a favor del tauricidio.

El remate, aunque todavía tendremos que asistir a muchos más pantomimas, que pretenden justificar lo que no puede ser justificado, es la aparición de la foto que ilustra este texto en ABC: Juan José Padilla, pulcramente vestido, delante de una biblioteca, que según consta en la noticia, se hizo en la librería San Ginés de Madrid.

La fotografía parece tener una clara intención, la de hacernos llegar el mensaje de la gran proximidad de este guerrero (ya le apodan “espartano”) con el mágico mundo de los libros, en definitiva con la que puede ser la máxima expresión de la CULTURA, la literatura.

Como dice el refrán: “antes se coge al mentiroso que a un cojo”. Ha bastado utilizar el zoom del ordenador para darnos cuenta del cutre montaje del que ha parido  este nuevo fragmento de la terrorífica película, La espalda del “espartano” está bien cubierta. Esta vez no es el burladero de la plaza el que la protege, sino un gran número de viejos textos cuyas solapas dejan entrever el paso del tiempo. No está rodeado del ruidoso público sentado en los tendidos del coso taurino, sino del silencio de las letras que llenan esos libros, que esperan ser abiertos y leídos para transmitir lo que contienen, conocimiento, cultura en definitiva.

¿Cómo es posible qué en este espacio de estantería, que forma parte de las muchas que debe tener la librería San Ginés, aparezcan un “Tratado de Botánica”, uno de Derecho (“Tribunales y Jueces”), uno de Psiquiatría en inglés ( "The Yearbook of Psychiatry and Applied Menthal Health 1994") y el “Diccionario Amaya de Lengua Vasca”? ¿Será posible que este desorden sea el que reina en las estanterías de este establecimiento, que dicen, abrió sus puertas en el siglo XVIII en el Pasadizo de San Ginés 2 de Madrid, calle próxima a Sol?

Resulta curioso que sólo sea posible leer, con dificultad, los títulos de estos cuatro volúmenes, eso sí, fijando mucho la vista o aumentando el tamaño de la foto, mientras que los del resto de los libros se hace imposible.
¿Es posible que el que colocó los textos nos quisiera mandar el mensaje subliminal de lo variados que pueden ser los gustos de este iletrado? ¿Es posible que nos quisiera colar la idea de que lee en inglés, que le gusta la naturaleza, que se interesa por las cuestiones del Derecho y que incluso está a favor de la diversidad de lenguas y de identidades de nuestro Estado? ¿Es posible que alguien pueda ser tan estúpido? ¿Es posible que un imbécil haya puesto en práctica lo que intentó demostrar, sin éxito, James Vicary en 1957? La Asociación Estadounidense de Psicología, ya explicó que los estímulos subliminales están subordinados a estímulos asociativos estructurados previamente y que su único papel es el de reforzar una determinada conducta o una determinada actitud previa.

Después de darle vueltas a todas las posibilidades, puede ser que así haya sido, y si no lo es, es decir, que haya sido casual la ubicación de los libros, no deja ser un atentado a la inteligencia presentarnos este personaje rodeado, esta vez sí y sin que le sirva para nada, de sapiencia y sabiduría.

Si la tauromaquia ha entrado en el Ministerio de Cultura, en España todo es posible.

José Enrique Zaldívar Laguía.

1/6/12

AVAT ESTARÁ EN MURCIA EL 5 DE JUNIO: JORNADAS DE DERECHO ANIMAL


LA DRAMÁTICA Y CRUEL MUERTE DE UN TORO EN LAS VENTAS

Las primeras fotos de la corridA. Habrá más... Tenéis toda la libertad para que sean vistas en donde estiméis oportuno, pero si os pido que hagáis saber que han sido tomadas por la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia. No se trata de darnos "bombo" sino que se sepa que estamos en lo que estamos y sabemos lo que hacemos y lo que contamos. Las tenemos en alta resolución, éstas y las que más adelante publicaremos, por lo que, cualquier asociación que las quiera utilizar para pancartas o carteles no las puede pedir y veremos la manera de hacerlas llegar.

Secuencia de fotos en Picassa.


Vídeo con las imágenes.

Crónica de una muerte dramática y cruel. Quinto toro de nombre "Letrado". Las Ventas. 30 de mayo de 2012. Lo que Burladero ha explicado como una "estocada de recurso caída y fulminante" en su web. Burladero: una burla de burladores.


Quinto toro de la corrida del día 30 de mayo de 2012 (Plaza de Las Ventas)

“Letrado”. 624 Kg. 5 años (11.06.2006). Negro Listón. Ganadería Carriquiri.

Torero: Ignacio Garibay. (Méjico D.F)

Así nos contaba la muerte de este toro la web de Burladero: “Estocada de recurso caída y fulminante”.

Una mentira taurina, como es habitual, pero ésta, de un cinismo que acogota.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero una secuencia de ellas, nos explicarán de forma clara lo que padeció este toro.

Esta es la crónica de una muerte dramática y cruel, fruto de la nula compasión de un torero y de un inútil puntillero, una manifestación más de una gran mentira, de lo que ellos llaman amor al toro bravo, en definitiva de lo que es la tauromaquia.

La estocada, como dice el medio taurino, era caída, en el lado derecho, pero no fue fulminante. Dada la situación del acero, el daño que provocó fue una lenta hemorragia, ya que debió quedar clavada en uno de los lóbulos pulmonares sin alcanzarlo plenamente. El toro moriría tragándose su sangre, que poco a poco iría invadiendo su cavidad torácica dando lugar a una lenta asfixia. Externamente sólo veríamos unos pequeños hilos de sangre que saldrían por su boca y su nariz.

Es cierto que el animal cayó poco después de recibirla, por lo que el matador optó por no usar el descabello y dejar la labor de acabar con la vida del toro al subalterno.

Dicen los taurinos y algunos veterinarios que descabellar es lo mismo que apuntillar. Yo siempre lo he negado y ésta es una buena prueba de ello.

Lo dramático y cruel vino después.

Cómo podéis ver en la secuencia de fotografías, el puntillero ejecutó la maniobra más de 8 veces, pero lo terrible es que en ese tiempo, el toro se levantó dos veces buscando la salida de la plaza, pensando que de esta forma escaparía de la tortura a la que estaba siendo sometido.

El animal, una vez recibida la estocada, buscó las tablas y dobló las manos. Poco después se acercó el puntillero y clavó el puñal en el espacio occipito atlantoideo, que se encuentra en la zona anterior a la primera vértebra cervical (atlas). Una vez introducido el cuchillo, éste debería destrozar el tronco encefálico o bulbo raquídeo. Esta estructura forma parte del Sistema Nervioso Central y pone en comunicación la médula espinal con el encéfalo. Su función es regular los ritmos respiratorio y cardiaco, por lo que su lesión debería provocar la parada cardiorrespiratoria en el animal. La sangre, cargada de CO2, llegará al encéfalo y el animal morirá en pocos segundos, siempre y cuando se realice con la debida destreza.

Siguiendo la secuencia se puede ver que el toro se gira y se marcha, andando lentamente en busca de la puerta de chiqueros, el lugar por donde había salido al ruedo y que quedaba muy próxima al lugar en donde el torero le había dado la estocada.

Hay un momento en vuelve sobre sus propios pasos y se queda mirando al torero y al puntillero (¿querría decirles algo?), para volver de nuevo a buscar la puerta de salida. Fijaos que lo que lleva el matador en su mano es el verduguillo, que de forma cobarde no se atrevió a utilizar. Hubiera sido sencillo descabellar al animal, seccionar la médula espinal, dejar al toro tetrapléjico y haber facilitado la labor del subalterno. Es más sencillo y menos peligroso introducir el cuchillo en toro con la cabeza ladeada que estando con ella en alto.

De nuevo, el toro se detiene y vuelve a caer. De nuevo se acerca el puntillero y le saca el estoque. Lo que se busca con esta maniobra es aumentar la hemorragia en la cavidad torácica, para intentar acelerar la muerte. Y otra vez, un nuevo puntillazo. La sangre empieza a manar en mayor cantidad por la boca y los ollares.

Un nuevo puntillazo, y el subalterno intenta, cogiendo los cuernos del toro, colocarlo de lado, cosa que no consigue. El toro sigue agonizando.

Dos nuevos puntillazos y el toro de nuevo se levanta, mientras el subalterno mira al torero con cara de no entender nada.
Y de nuevo el animal se pone en marcha, buscando la salida de la plaza.

Y de nuevo se da la vuelta y de nuevo da unos cortos pasos.

Y de nuevo dobla las manos.

Y otro puntillazo, y otro y otro, y el toro, que tenía la cabeza posada sobre la arena la levanta.

Y otro puntillazo y otro, y otro más…

Esta es la estocada de recurso fulminante de la que habla Burladero. Una burla de burladores.

7/2/12

PÁRRAFOS DE UNA LECTURA OBLIGADA: PALABRAS PARA UN TORO SIN VOZ

Me he tomado la libertad de extraer algunos párrafos del libro "Palabras para un toro sin voz" y darlos a conocer. Espero que el esfuerzo haya valido la pena.

... Entre tanto bruto y tanto medroso, el Toro de la Vega se sigue celebrando año tras año, aunque parezca mentira. Y es que no se puede creer que un acto tan cruel pueda ser perpetrado abiertamente cada septiembre sin que las autoridades lo prohíban. El Toro de la Vega es una salvajada que repugna a todo individuo mínimamente civilizado, de la derecha a la izquierda, de los animalistas a los taurinos… (Rosa Montero. Prólogo del libro)

José Luis Victoria, el editor, nos cuenta en su relato una conversación de barra de bar entre dos vecinos de Tordesillas, con un desenlace más que esperanzador. EN TIEMPOS DEL BLANCO Y NEGRO.

… Rueda de muerte llena de ojos aburridos, ostentosos cadáveres en vida ovacionan a la tradición de la raza superior, impuesta cadena alimenticia, terror ante la respuesta al ataque, falsa valentía, varas de incultura y mafias encubiertas por medios de comunicación… GEMIDO (Asier Triguero)

… El pasado martes, un toro fue torturado hasta la muerte en Tordesillas. Se ensañaron con él de tal manera que acabaron clavándole un destornillador en la nuca. Aterrorizado, trató primero de huir; después no pudo más y, con el cuerpo destrozado a lanzazos, se tumbó debajo de un arbolillo que daba algo de sombra. Miraba a la turba que participaba en su linchamiento, sin comprender el motivo por el que querían hacerle tanto daño… (¡ATRÉVASE! SEÑOR ZAPATERO). Ruth Toledano.

Hugo Cardalba de la ONG “Solidarios Anónimos” ha contribuido con un texto que titula BRAVITO.

… ¡Qué sueño tan espantoso!, ¡qué horrible pesadilla!, se dijo el fraile cuando abrió los ojos y vio que estaba en su celda. He sido un animal, se dijo, no sé cual, un animal enfermo, sarnoso, abandonado, a quien todos maltrataban. Ha sido mi castigo por no hacer caso de la mirada del perro que maté ayer por la tarde. He estado dentro de esa mirada. Sin duda, en el sueño, yo miraba así, con esa pena, con esa desolación. Y ya nadie me ha ayudado. EL FRAILE QUE NO CONOCÍA LA PIEDAD (Soledad Puértolas)

… Segundo martes de septiembre, 11 horas. Soltaron a Ventorrillo. Las calles dieron escenario al hombre. Al temido hombre que portaba en el instinto un inquietante rótulo de muerte. Avanzó chorreando recelo por el sitio desconocido. Lo recibió un estruendo de mugidos. Los becerros gritábanle groserías. Las vaquillas, reían. La marejada de miedo acaparaba el aliento del irracional. Primer acto del sufrimiento humano transformado en algarabía… (EL HOMBRE DE LA VEGA). Ricardo Muñoz José.

… El Toro de Tordesillas no es la fuerza oscura del instinto desafiante al ingenio humano, sino una triste criatura condenada a una muerte infame. El Toro de Tordesillas no es un Minotauro enfrentándose a Teseo. No es un ser telúrico, primitivo, arcaico. Sólo es una criatura transida de pena, con la cabeza humillada por el miedo y la perplejidad. Su sangre no renueva el compromiso con la vida, sino la desolación moral del que aún no ha renunciado a un futuro donde el sufrimiento no constituya un espectáculo… EL TORO DE TORDESILLAS: LA BARBARIE IBÉRICA. Rafael Narbona.

… Entender una expresión cultural o un ejercicio litúrgico de tradición, la crueldad animal o la tortura pública, sólo es propio de personas que comparten valores con una clara distracción ética y moral. Si además añadimos que la crueldad taurina mueve masas singulares, despierta retorcidas pasiones, ilustra obras de arte, inspira poemas… Se desata una sensación de tolerancia a la barbarie que es preciso resetear del disco duro de las nuevas generaciones. EL TRAJE DE LUCES FUNDIDAS. (Carlos Mañas Gómez)

… Considero una aberración salvaje que a la gente le divierta el espectáculo de torturar animales. Y algo más aberrante todavía que las autoridades compartan el patético jolgorio, lo defiendan con el argumento de que se trata de una tradición centenaria e intenten ampararlo solicitando a la UNESCO que lo declare Patrimonio Cultural Inmaterial de la Villa de Tordesillas. ENERGÚMENOS (Nativel Preciado).

…Tampoco podremos ayudar, me temo, a este pobre toro. Pero allí estaremos las dos. Y algún día, quizá algún día, termine la salvaje actuación de hombres contra hombres, de hombres contra animales. GABI, “IN MEMORIAM”. Esther Tusquets.

… “Hay un hombre en España que lo hace todo, hay un hombre que lo hace todo en España”. Así comienza una genial canción del grupo “Astrud”. No les falta razón: hay un hombre en España que, verdaderamente, lo hace todo. Es ese hombre que se levanta por la mañana con ánimos de matar. No con las ansias de un asesino (por favor), él desea matar como matan los héroes. Ese hombre sale de casa armado con una lanza. No es algo que pueda hacerse todos los días, me refiero a eso de ir por la calle con una lanza en la mano, pero por fortuna vivimos en un país que nos ayuda a liberar nuestros primitivos instintos y que nos invita a salir de casa con una lanza un 13 de septiembre. HAY UN HOMBRE EN ESPAÑA (Elvira Lindo)

… Los amantes de la barbarie han conseguido que nadie en el pueblo sea capaz de alzar la voz contra la sacrosanta “tradición” so pena de ser marginado socialmente. El cura y el político perderían su razón de ser y en cuanto al ciudadano de a pie es fácil imaginar el miedo a las consecuencias de ser repudiado por su comunidad que se enorgullece de lancear un toro hasta la muerta. LA ESPIRAL DE SILENCIO. Fernando González “Gonzo”.

… Un pacífico toro, generalmente de simpático nombre, es alanceado y, brutalmente perseguido y torturado por unos energúmenos que se divierten con el sufrimiento y la muerte, termina al final hecho pedazos. Y para que no falte a la bestialidad el encanto del rito, debe saber el cívico espectador que a tal costumbre no le falta el rito religioso: la España del toro y la del cirio han ido juntas por lo común. Así que no se trata de la ofrenda a una diosa pagana, sino de la celebración de la fiesta de la virgen cristiana que toma en el caso de Tordesillas el nombre de La Peña. LOS NEGROS CUERNOS DE LA NEGRA ESPAÑA (Fernando Delgado)

… Eso significa que reaparecen los bárbaros y su hervidero de lanzas para perforar a un pobre toro, el triste epitafio de la exaltación de la crueldad bajo el amparo de las costumbres rancias y patrias. Eso significa que otro año la brutalidad salpica nuestra cordura. Que la crueldad más extrema, aquella que se ensaña con el más débil, muestra su faz más sanguinaria e irracional… PARADIGMA DE LA BARBARIE (Javier Montilla)

… No estamos, por lo tanto, ante una tradición querida y respetada por la mayoría, sino ante una fachada con pretensiones de cultura y actitudes de violencia por un grupo de ciudadanos que sirve a sus intereses. Hay unas cuantas personas en Tordesillas a quienes entusiasma el Toro de la Vega; hay otras tantas a las que les repugna y hay una mayoría que se calla para “tener la fiesta en paz”, pero que cada día está más harta no ya del ritual ancestral sino de la chulería ancestral de los que lo mantienen como síntoma de un estilo de vida que ya huele. ¿RITUAL ANCESTRAL O MALA COSTUMBRE? (Luisa Cuerda)

… ¿Saben ustedes dónde nació el general más siniestro, más resentido y más sádico de la Guerra Civil? Pues en Tordesillas. Allí vino al mundo Gonzalo Queipo de Llano, el que se encargó sesenta años después de enviar al otro mundo, con vesania, a miles y miles de andaluces inocentes. Lo cual, dicho sea de paso, no impide que yazca en La Macarena con todos los honores, ni que de vez en cuando los cofrades procesen su fajín por las calles de Sevilla. TORCIDOS DE TORDESILLAS (Ian Gibson)

José Luis Ordóñez, nos deja un elocuente diálogo entre un hombre y la mujer de la que está locamente enamorado. A SU MANERA. 

… El que transcribo a continuación acaso sea el mejor y más preciso ejemplo de algo muy común en la tauromaquia y sus variantes: el empleo de argumentos para justificarse aduciendo el inmenso amor que sienten por al animal que van a matar. Después de leer esto, nadie que desee vestir de cordura sus reflexiones, podrá dudar de cómo sus razonamientos en este sentido están siempre basados en una mentira consciente… EL PATRONATO DEL TORO DE LA VEGA: UNA EXALTACIÓN DE LA CRUELDAD (Julio Ortega)

Además de lo que he extraído de los maravillosos textos que dan contenido al libro, figuran poemas firmados por: David Fernández Rivera (AL ALBA), Emilio Silva (CARNE DE TORO), Jorge Riechmann (ESPULGARSE) , Ángel Padilla (LOS VERSOS DEL PICADOR) y Vicent Jaume Almela (AL BOU DE LA VEGA), junto a una viñeta de Carlos Azagra. No he querido poner ninguna estrofa de los mismos, porque la poesía hay que leerla íntegra. En realidad hay que leer todos los textos al completo, así que, haced un esfuerzo y comprad el libro. Os prometo que no os va a defraudar. Merece la pena.

3/2/12

MALOS TIEMPOS PARA LA LÍRICA ABOLICIONISTA


A los que estamos en el mundo activo del abolicionismo de la tauromaquia, no nos ha pillado por sorpresa. Sabíamos que, con la obtención del poder absoluto por parte del PP, teniendo como teníamos el referente de las comunidades autónomas en las que gobierna, y con la -y esto no hay que olvidarlo- puerta abierta que les dejó el anterior gobierno, y más concretamente la señora Sinde (Ministerio de Cultura) y el señor Rubalcaba (Ministerio de Interior), los espectáculos taurinos iban a recibir una oleada de aire fresco en su inexorable camino hacía su desaparición. Por qué se pongan como se pongan y hagan lo que hagan, esto ya no tiene otro final.

Habrá parones, marchas adelante y marchas atrás, pero lo que era un pequeño sendero, ahora es un ancho camino, y luego será una carretera y luego una autovía, transitados en un solo sentido, el de la desaparición de los festejos taurinos.

Ayer por la mañana, el nuevo Ministro de Cultura, hacía su aparición, transformando su comparecencia en una visita guiada, -parecida a la que Esperanza Aguirre y su Centro de Asuntos Taurinos, ha puesto en marcha para que los jóvenes madrileños visiten la plaza de torturas de la calle de Alcalá, el coso de Las Ventas- pero haciendo uso o abuso de lo que ya había hecho gala -cuando se refería a la sustitución de la asignatura de Educación para la Ciudadanía por otra materia educativa que no adoctrina- es decir, de un absoluto desconocimiento de la verdad.

Si el miércoles utilizó un libro de texto, que jamás lo ha sido, cómo han explicado por activa y por pasiva sus editores, para hacernos creer que se había acabado "la comida de coco" a nuestros "pipiolos", ayer, esperemos que sin mala intención, nos contaba que los franceses habían hecho de la tauromaquia parte de su Patrimonio Inmaterial Cultural para ayudar a que la UNESCO, reconozca la afición del señor ministro como Bien Intangible de la Humanidad. Claro que, el desliz, puede ser comprendido cuando uno lee sólo prensa taurina, que nos ha intentado colar la misma falacia desde hace unos cuantos meses. Si hubieran leído lo que el ministro francés de Cultura declaró poco después, el error se podría haber subsanado, pero, para qué... menudo rollo eso de estar informado.

Por aclarar el tema a los lectores: Francia jamás ha declarado la tauromaquia "Patrimonio Inmaterial de su Cultura" sino que la incluyó en el inventario de actividades culturales que se celebran en ese país. La diferencia es sustancial, y más, cuando cómo hemos dicho, el ministro francés contestó a una petición que se le hacía a través de la que se solicitaban los documentos acreditativos de esa supuesta patrimonialidad (Patrimonio Inmaterial Cultural francés), diciendo: "tal decisión no existe".

Ayer, el señor Wert, nos dijo que su gobierno apoya "la puesta en valor de los toros como bien cultural". Añadió que se extenderán las ayudas de acción y promoción cultural a las asociaciones sin ánimo de lucro del mundo del toro o el diseño de una campaña de comunicación para la puesta de manifiesto de los valores culturales, medioambientales y socioeconómicos de la tauromaquia en su conjunto. Luego, cómo hace cualquier taurino que se precie de serlo, saco a pasear a García Lorca e hizo uso de los tópicos habituales sobre el mundo del arte, como plasmador en sus diferentes manifestaciones, de lo que para él es arte y para la mayoría de los ciudadanos del mundo es tortura y maltrato animal.

Se debió olvidar el señor ministro de consultar al de Economía, porque igual que desconoce los datos aportados con anterioridad, debe desconocer la situación económica de nuestro país y las políticas de austeridad que están poniendo en marcha. Sería alargar mucho este texto, pero todos conocemos de lo que estoy hablando.

¿Cómo les va a dar usted más dinero a las asociaciones taurinas –que ya lo reciben- si su gobierno se lo está quitando al resto de los ciudadanos? Luego, el señor Rajoy nos dirá que espera una huelga general. ¿Se pueden esperar otra cosa con este tipo de declaraciones?

Pero no se conformó con lo que hasta ahora hemos contado, sino que precisó que: “a la mayor brevedad”, convocaría la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos. “La dotaremos de un dinamismo del que ha carecido en los últimos años”. Aclaró también, en una suerte de rebobinado, que modificaría lo que hiciera falta su composición y funciones. Ahí no quedó la entrega torera del nuevo ministro, quien anunció que trabajará hombro con hombro con la afición. “En este nuevo impulso a la comisión se contará también con las asociaciones profesionales y de los aficionados, incorporándolas a las labores de asesoramiento, cooperación y propuesta al Ministerio”, dijo.

A la arenga protaurina del señor ministro, contestaron con mayor o menor fortuna sólo dos diputados, los señores Yuste de la Chunta de Aragón y el señor Joan Tardá de ERC. El primero, dijo, y en esto estoy de acuerdo, que ponía en duda que la tauromaquia pueda tener algún día la consideración de Patrimonio Intangible de la Humanidad por parte de la UNESCO. Hasta aquí todo perfecto, pero cometió el error de añadir: “Es como pretender que Auschwitz sea Patrimonio de la Humanidad”. Posteriormente se retractó de esta última afirmación, cosa que yo agradezco.

El señor Tardá, le comunicó al ministro que los toros no volverán a Cataluña, salvo que vengan acompañados de la Legión. Lo cierto es, señor Tardá, que esperemos que sus deseos, que son los nuestros, se cumplan, pero en Cataluña sí que hay toros, y se llaman correbous y las noticias que nos llegan desde allí no nos hacen felices en absoluto.

Y dicho lo dicho, y contando lo contado, sólo nos queda seguir luchando para que el señor Wert encuentre la respuesta ciudadana que merece su declaración de intenciones y que el movimiento abolicionista siga creciendo. Desatinos como éste, desde luego que nos ayudan.

PALABRAS PARA UN TORO SIN VOZ







Ayer por la tarde se presentó en Madrid el libro "Palabras para un toro sin voz". Se trata de una obra que consta de una serie de relatos cortos, que hacen alusión al Torneo de La Vega, un esperpéntico festejo que se celebra todos los años, en el mes de septiembre, en la localidad vallisoletana de Tordesillas.

La idea nace de la Plataforma Manos Rojas, que crearon Julio Ortega y Ángel Padilla.

Entre los que se han colaborado de forma desinteresada a hacer realidad este necesario libro, se encuentran, además de los nombrados: Rosa Montero, Soledad Puértolas, Juan Kalvellido, Emilio Silva, Carlos Mañas, Jorge Riechmann, Ruth Toledano, Hugo Cardalda, Esther Tusquets, Luisa Cuerda, Asier Triguero, Fernando Delgado, Rafael Narbona, José Luis Victoria, Fernado González "Gonzo", Carlos Azagra, Elvira Linda, Nativel Preciado, Ricardo Muñoz José, José Luis Ordónez, David Fernández Rivera, Ian Gibson, Vicent Jaume Almela, Javier Montilla, Eduardo y Eduardo Galeano.

Las próximas presentaciones tendrán lugar en:

Valladolid el 23 de febrero a las 19.30, en el Aula Triste, Palacio de Santa Cruz (piso bajo, entrando en el claustro a la izquierda). Plaza de Santa Cruz.

Vigo: Sábado 25 de febrero a las 19.30. En la Casa del Libro. Calle Velazquez Moreno 27.

Barcelona: fecha por determinar.

El libro se puede adquirir en la página www.edicioneshades.com al precio de 12 euros. La totalidad del dinero recaudado irá destinado a fomentar todas aquellas iniciativas que sirvan para la abolición de cualquier tipo de maltrato animal.

Audio de la presentación del libro.

Tuve la suerte de ser invitado a la presentación que se hizo ayer por la tarde en la Casa de la Juventud de España, y para poner mi granito de arena en esta importante iniciativa, aquí os dejo lo que escribí para la ocasión:


PALABRAS PARA UN TORO SIN VOZ (José Enrique Zaldívar Laguía) (2/02/2012)

El día seis de este mes, se cumplirán cinco años desde que, estando en la consulta del dentista, cogí de la mesita de la sala de espera un ejemplar del periódico El País. En él, me encontré con una columna de Rosa Montero, con el título de “Ay”, en la que mencionaba a un veterinario que decía: “Yo podría aseverar perfectamente que el toro de lidia no sufre. Así como lo digo: no sufre dolor”. Y ahí, que no “Ay”, empezó mi trabajo por la abolición de la Tauromaquia. De ser un veterinario antitaurino acomodado, pasé a ser un veterinario abolicionista activado.

Decía Rosa en su columna, que esas declaraciones le habían producido “congoja y pasmo turulato”; a mí me produjeron cabreo deontológico, porque cabreo es lo que sentí en ese momento; aún me dura… Gracias, Rosa, no puedes imaginar el favor que nos hiciste, a los toros y a mí.

Tordesillas y su Toro Alanceado, son una mancha más, negra mancha de nuestra negra España. Allí, año tras año, se celebra uno de los espectáculos más crueles de maltrato animal que un ser humano es capaz de pergeñar. Un toro es perseguido a campo abierto por más de doscientos lanceros del siglo XXI a pie y a caballo, con el único y sanguinario objetivo de darle muerte.

El resto de la historia ya lo conocéis, así que, no tiene sentido que os explique lo que allí sucede.

He perdido la cuenta de los lugares en que he demostrado, con argumentos científicos, que negar a un mamífero dotado de un sistema neuroendocrino muy parecido al nuestro, la capacidad de sufrir síquica y físicamente en todos y cada uno de los festejos en que es utilizado, no deja de ser un ejercicio de cinismo que pretende justificar lo que no se puede.

Como veterinario que ha vivido en primera persona los importantes pero insuficientes cambios que ha sufrido nuestra sociedad en cuanto al respeto por los animales en los últimos treinta años, se que la abolición de todos los espectáculos taurinos, abrirá la ahora entreabierta puerta de la empatía y compasión con los animales, para acabar de una vez por todas con cualquier tipo de maltrato hacía ellos; porque, mientras sea legal clavar puyas, banderillas, rejones, espadas, descabellos, puntillas y lanzas, o embolar o ensogar a toros y vacas, el maltratar a cualquier animal encontrará un rincón en las conciencias para poder ser justificado en base a tradiciones y costumbres centenarias o milenarias, arte, cultura o raíces.

“Sin raíz… nada”, se puede leer en la página digital del Patronato del Toro de la Vega. Esta frase me ha recordado a Garcinuño, el anciano de pelo blanco y largas barbas, que aparece en la película “Amanece que no es poco”, con sus raíces tan enquistadas en la tierra, que Morencos, el campesino intelectual del pueblo, le dice: “Contigo, la verdad que no se sabe qué hacer. Lo mismo da que se te riegue o que se te abone. Te da por no brotar y no brotas”. Garcinuño empezó a brotar en el siglo XVI -curiosamente el siglo en que aparece la primera referencia escrita sobre el inmemorial Torneo de la Vega- que se dice pronto, pero parece ser que en el siglo XVIII se dio a las mujeres con muchísimo exceso y que por eso se le plantó el crecimiento. Yo les diría a algunos “Tordesillanos”: ¡Brotad!, no vaya a ser que os pase lo que al pobre Garcinuño. Que me perdonen las mujeres por el comentario, pero no debemos olvidar que, antiguamente, el premio para el lancero que acababa con la vida del toro eran los testículos del animal, símbolo de la virilidad desde tiempo inmemorial.

Entre toda esa buena gente que he conocido a lo largo de estos últimos cinco años, están algunos de los que han contribuido con sus maravillosos escritos a la publicación de este libro: Ángel Padilla, Javier Montilla, Ruth Toledano y Julio Ortega. A ellos, a los que he tenido el placer de conocer hoy, y a los que aún no conozco, muchas gracias en nombre de los toros sin voz, que hoy, gracias a vosotros, la tienen; muchas gracias en nombre de los maltratados con la crueldad que sólo el ser humano es capaz de practicar y en especial en nombre de los toros alanceados en el Torneo de la Vega, y en el mío propio.