Todos conocemos a Leonardo Anselmi, un incansable trabajador por la causa de la defensa animal. Promotor de la ILP, junto a sus compañeros de la Plataforma "Prou", que acabó con la abolición de las corridas de toros en Cataluña, y una excelente persona a la que tengo la suerte de conocer. Hace poco ha estado en Ecuador, representando a la Fundación Franz Weber, país en el se va a votar en referendum la prohibición de aquellos espectáculos populares en los que se da muerte pública a los animales, y que también ha estado en Colombia, en donde existe un importante movimiento abolicionista de la tauromaquia, liderado entre otros, por el extorero Álvaro Munera y Prea Colombia. Han sido muchas las apariciones en televisión de Leonardo en estos paises en los últimos días, y hoy han sido colgados en internet los vídeos de un debate televisivo en el que de forma tranquila y con la maravillosa dialéctica que le acompaña, Leonardo rebate los argumentos del torero Guillermo Alban, licenciado en economía agricola en la universidad americana de Cornell.
Os dejo los enlaces a los vídeos que han aparecido sobre este debate en los que la razón se impone a la sin razón, y la moral que debe conducir a la especie humana a merecer el calificativo de tal, se impone al tradicional argumento de la supremacia del hombre sobre el resto de las especies animales en función de su inteligencia, en su capacidad de dominar y de establecer su poder con respecto a ellas en la fuerza bruta enmascarada en el establecimiento de un status jerárquico sobre el resto de las especies, que está conduciendo de forma inexorable al agotamiento de los recursos de nuestro planeta.
Vídeo 1.
Vídeo 2.
Vídeo 3.
Vídeo 4.
Vídeo 5.
Vídeo 6.
Mientras que el torero se resguardaba en el hecho diferencial de los animales de abasto, incluido el toro de lidia, con respecto a los animales de compañia y el propio ser humano, Leonardo hacía un llamamiento a la racionalidad, a las decisiones morales individuales y las sociales, siendo estas últimas las que provocan los cambios que pueden conducir a incluir a los animales en el respeto que se merecen.
El torero establece la diferencia entre la especie humana, y el resto de las especies, en que la primera está dotada de un "soplo divino" que vaya usted a saber lo que significa.
El resultado del debate es evidente, la victoria del raciocinio sobre el instinto, de la empatía sobre el inmovilismo, y de la evolución sobre la tradición.
Os dejo los enlaces a los vídeos que han aparecido sobre este debate en los que la razón se impone a la sin razón, y la moral que debe conducir a la especie humana a merecer el calificativo de tal, se impone al tradicional argumento de la supremacia del hombre sobre el resto de las especies animales en función de su inteligencia, en su capacidad de dominar y de establecer su poder con respecto a ellas en la fuerza bruta enmascarada en el establecimiento de un status jerárquico sobre el resto de las especies, que está conduciendo de forma inexorable al agotamiento de los recursos de nuestro planeta.
Vídeo 1.
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Mientras que el torero se resguardaba en el hecho diferencial de los animales de abasto, incluido el toro de lidia, con respecto a los animales de compañia y el propio ser humano, Leonardo hacía un llamamiento a la racionalidad, a las decisiones morales individuales y las sociales, siendo estas últimas las que provocan los cambios que pueden conducir a incluir a los animales en el respeto que se merecen.
El torero establece la diferencia entre la especie humana, y el resto de las especies, en que la primera está dotada de un "soplo divino" que vaya usted a saber lo que significa.
El resultado del debate es evidente, la victoria del raciocinio sobre el instinto, de la empatía sobre el inmovilismo, y de la evolución sobre la tradición.