10/12/13

TORO ASFIXIADO POR LA BOTA DE UN ARENERO

La utilización de la puntilla es la última agresión que sufre el toro durante la lidia. Este cuchillo de 10 cm de hoja, la puntilla, se introduce en el espacio occipito atlanloideo (primera vértebra cervical) del animal con el objetivo de lesionar el bulbo raquídeo o tronco encefálico, que es un centro nervioso que se ocupa, entre otras cosas, de regular la respiración y el latido del corazón. Si los puntilleros realizaran esta tarea con destreza, podríamos decir que la muerte del toro se produciría de forma más rápida, aunque nunca es instantánea, pero tenemos pruebas de que en muchas ocasiones, los puntilleros no realizan "adecuadamente" su función. Una vez retirada la puntilla, son muchos los toros que manifiestan reflejos compatibles con la vida: mueven los ojos, mueven las extremidades, respiran, mueven la cola, son capaces de oír, de percibir olores, en definitiva de sentir. Hasta tal punto ocurre esto que tenemos pruebas visuales de que hay toros que están vivos cuando se les cortan las orejas en la plaza o cuando son arrastrados por las mulas e incluso cuando llegan al desolladero en aquellas plazas que cuentan con esta infraestructura.
En esta secuencia de imágenes se puede ver como un arenero pisa con su bota la boca del toro para intentar que deje de respirar, ya que el puntillero lo dejó vivo tumbado sobre la arena.

Toro asfixiado por la bota de un arenero.