10/7/12

INDULTO TAURINO





Como todos los años desde tiempo inmemorial, en la ciudad de Pamplona (Navarra), Reino de España, se han dado cita cientos de miles de esporádicos borrachos; unos son autóctonos, otros alóctonos.

Es lo que tiene San Fermín, esa bacanal consentida y consagrada, que empieza cada seis de julio en honor del patrón de Navarra, que no de Pamplona, que fue decapitado en Amiens.

España viste santos y santas, los recuerda, los celebra y los festeja con sacrificios rituales en los que los toros suelen ser la ofrenda.

Durante ocho días, lo que en esta ciudad y en cualquier otra estaría prohibido, goza del beneplácito de la opinión pública, es portada diaria de numerosos medios de comunicación e incluso recibe las bendiciones de la iglesia católica, apostólica y romana. El despelote, las pasiones, el ruido, los comas etílicos, las charangas con su insoportable soniquete, las broncas, el hedor a vino y a fluidos orgánicos, el jolgorio, el dormir la mona tirado en cualquier sitio… Todo o casi todo está permitido.

Todos estos beneplácitos alcanzan su máximo expresión en la televisión pública (TVE), que abre y cierra sus noticiarios contándonos lo que sucede en Pamplona, como si no pasara nada más en el mundo. Durante  los días que dura la fiesta, y por si no nos hemos percatado, ofrece en directo y en exclusiva (el coste aproximado de las retransmisiones rondará este año los 800.000 euros) lo que conoce como encierros: los toros, conducidos por un rebaño de mansos y sus pastores, hacen un corto recorrido (poco más de ochocientos metros) por algunas calles emblemáticas de la ciudad, rodeados por una marabunta de gente que corre a su alrededor. Al final del trazado estos animales entrarán en la plaza de toros en la que serán enchiquerados. Unas horas después, por la tarde, con las andanadas llenas de borrachos que seguirán bebiendo y comiendo, serán torturados y dados muerte por la terna de matatoros y sus subalternos.

Durante los encierros se hacen millones de fotografías, algunas de ellas realmente espectaculares y ésta, la que ilustra este texto, es una de ellas.

Ayer me dejaban en mi blog un relato corto que lleva el mismo título que he elegido para esta entrada: “Indulto Taurino”. Inmediatamente después de su lectura y por asociación de ideas, me acordé de la instantánea: siete personas han sido acorralados por un toro que les mira con atención y con curiosidad. Ellos también le observan fijamente, sin apartar sus miradas de los cuernos, porque es ahí en donde han posado sus ojos. El toro está asustado como ellos, cada uno a su manera. Las expresiones de sus caras y las posturas que han adoptado sus cuerpos reflejan el pavor que están padeciendo. Si nos fijamos en las extremidades anteriores del animal, veremos que está en movimiento, caminado hacía las siete estatuas cuyo corazón late a un ritmo desenfrenado mientras sus pulmones han quedado paralizados. Saben y piensan que están a punto de sufrir en sus débiles carnes el desgarrador efecto de la cornada de un toro de lidia, cuyas consecuencias desconocen. Sienten miedo, mucho miedo. Es posible que piensen en la muerte y en algo parecido a lo que el relato de Fernando Martínez, que podéis leer más adelante, nos cuenta.

Nada de lo imaginado sucedió. Este toro decidió indultar a los que son culpables de su sentencia de muerte, que se cobraría su vida unas pocas más tarde después de un agónico sufrimiento; el precio de su estúpida diversión sustentada en lo que llaman tradición. Es, sin lugar para la duda, un “Indulto Taurino”, porque es él, el toro, el que les perdonó el sufrimiento, quizás hasta su vida.

Las únicas diferencias entre este toro, el de la foto, y el del relato, es que éste no es negro y seguramente no resbaló en la curva de Mercaderes. Quizás este toro tampoco rascó el suelo, pero es seguro que no embistió, que sus ojos miraban con lástima o con rabia y que decidió subir por Estafeta camino de su posterior calvario.


Tras resbalar en la curva de Mercaderes el toro se da la vuelta. El resto de corredores, cabestros, público, incluso el vallado y la ciudad, desaparecen. El blanco y el rojo se esfuman. Solo queda el negro. Seiscientos kilos de negro intenso y sudado que te miran, que huelen tu miedo. Un sonido, tu corazón bombeando con fuerza. El toro rasca el suelo, y recuerdas. Recuerdas las palabras de tu madre —No vuelvas tarde, ponte la chaqueta que hace frío, todo tiene solución, menos la muerte—, recuerdas su entierro, los pésames y las coronas, dolor, sufrimiento, resignación, dolor al descubrir el amor, primer beso, instituto, primera novia, primeros cuernos, ruptura, universidad, Clara, amor, juergas, licenciatura, muerte de tu padre, primer sueldo, boda con Clara, pisito en el centro, ascenso, Nueva York, Miguel, tu hijo, interminables jornadas laborales, tu segundo hijo, Héctor, vacaciones en la playa, segundo ascenso, viajes de negocios, canitas al aire lejos de casa, amante, segundos cuernos con tu vecino Héctor, divorcio y tu decisión de correr los Sanfermines. El toro rasca el suelo pero no embiste. Te mira cómo si pudiera leerte el pensamiento y con ojos brillantes, de lástima o de rabia, sube por Estafeta.

5/7/12

LO QUE COSTARÁ LA FERIA TAURINA DE SANTANDER





Como en cualquier apunte contable, si restamos los ingresos y los gastos el resultado es 0. Aquí  están los números de la Feria taurina de Santander que se celebrará en el mes de julio. Los gastos, con seguridad, serán 2.219.800 euros y luego veremos, una vez vistos los resultados, los ingresos. Estoy seguro de que habrá pérdidas. Dado que la gestión de la plaza de Santander es pública, es decir, depende del Ayuntamiento de Santander, estas pérdidas serán pagadas por todos los ciudadanos de la ciudad. Informaremos puntualmente si es que tenemos acceso al resultado final.

Fuente: Huellas Cantabria.


LO QUE NOS VA A COSTAR SAN FERMÍN (RTVE)


Los recortes en la radio televisión pública (RTVE) son evidentes desde hace unos meses. Las programaciones deportivas han sido las primeras en sufrirlos. Por poner unos cuantos ejemplos ilustrativos, los últimos partidos de la liga ACB de baloncesto, incluidos los decisivos, es decir, el playoff final entre Barcelona y Real Madrid, se han ofrecido con los comentaristas en los estudios de televisión en vez de en las canchas en que se celebraban los partidos. Ha sucedido lo mismo con el campeonato de Europa de atletismo, con el campeonato de Europa de balonmano, con los europeos de natación sincronizada, con el pre olímpico de gimnasia artística femenina y con el campeonato de Europa de gimnasia artística masculina, y en la actualidad con Tour de Francia. Hay más ejemplos que no voy a nombrar.

Hoy sabemos que los encierros de San Fermín serán retransmitidos en directo y que RTVE desplazará 30 cámaras y 70 personas para hacernos gozar de este "simpático" espectáculo de "correr toros" en que sangre y alcohol forman parte del guión.

Hace muy pocos meses y gracias a la pregunta realizada por el diputado señor Joan Josep Nuet Puyals (a petición de Libera) supimos lo que el ente público gastó en los últimos cinco años en la retransmisión en directo de este festejo taurino:

Año        Gastos Ajenos      Gastos propios

2007        213.921,07          102.631,41

2008        261.835,65          196.096,81

2009        280.997,78          423.911,87

2010        302.487,62          443.020,15

2011        312.875,71          505.005,23

                 Total                      Total

                1.372.109,83       1.607.665.53

Así consta en documento público emitido firmado por Jesús Andreu Ardura, Presidente de la corporación RTVE con fecha 10.4.2012.

Nota: es digno de observar el injustificable aumento de los gastos propios a partir de 2008 y los años posteriores a éste.

Resulta sencillo averiguar lo que nos costará la broma este año.

¡Qué ustedes lo disfruten!




2/7/12

CARTA A SERGIO RAMOS




Ayer, 1 de julio de 2012, la selección española de fútbol, de la que tú formas parte, hacía historia logrando su segundo título consecutivo en un Campeonato de Europa, dos años después de proclamarse campeona del mundo en Sudáfrica. Ninguna nación hizo algo similar. Mi enhorabuena por lo conseguido. El eterno equipo perdedor se ha convertido en los últimos cuatro años en el eterno ganador. Ya estamos buscando rival para la final del 2014 en el campeonato del mundo de Brasil.

Debo reconocer que ya no me emociono con estos acontecimientos. Debe ser que los años y la experiencia acumulada, me hacen medir con prismas distintos según qué cosas ocurren a mi alrededor.  He dicho que no me emocionan, lo que no quiere decir que no me alegren, eso si, con moderación. Dicen que dada la situación económica de nuestro país, que se desmorona, no vienen mal este tipo de satisfacciones. Es posible.

Hoy, las calles de Madrid se llenarán de hinchas entusiastas, de gente que agobiada por los problemas cotidianos, dará rienda suelta a sus instintos patrióticos celebrando vuestro gran éxito y os recibirá en olor de multitud. Ya sabes: “Yo soy español, español, español…” “No hay dos sin tres…" “Soy español: ¿a qué quieres que te gane?"

Y aclarado todo esto, hay algo que me ha producido una sensación desagradable, que me ha incomodado y por qué no decirlo, me ha provocado asco. Te aseguro que fuimos muchos los que no nos identificamos con tu gesto, muchos los que apretamos los puños e insultamos a la pantalla del televisor e indirectamente a ti cómo resulta lógico y fácil de imaginar. Por si no lo sabes, aunque estoy seguro de que eres consciente de ello (ahí están tus declaraciones justificando lo que hiciste), en nuestro país hay una amplia mayoría de detractores de lo que quisiste representar, y de paso fomentar y promocionar. Estamos en contra del maltrato animal, del que los festejos taurinos son el máximo exponente. Y digo el máximo, porque están autorizados y sirven de diversión. Si tú le hicieras a un perro o a un caballo lo que le hace un torero a un toro, serías detenido, juzgado y condenado. Lo de la pena que te caería ya es otra historia.

No es la primera vez que lo haces. Te he visto festejar tus merecidos triunfos de la misma forma en varias ocasiones, pero es la primera que haces extensiva tu celebración a tus compañeros de equipo. Dicen, en la página del medio de información taurino “Aplausos”, que en un diálogo vía Twitter con Talavante de la Puebla (el torero que al parecer te había dado su capote) hacías la siguiente afirmación:

“La selección se alegra de lo que hacéis los toreros”.

No sé la razón por la que te atreves a declarar esto. De hecho, las imágenes que vimos por televisión la noche del 1 de julio nos mostraron a UN jugador, tú, en una esquina del campo, que capote en mano daba unos pases de torero y saludaba al “respetable” una vez terminada la “faena” con el toro imaginario. ¿Dónde estaban el resto de los compañeros que se alegraban de la representación que ponías en escena? ¿Había más capotes en el vestuario de la selección esperando el triunfo? Lo pregunto por qué no vi a ninguno de los jugadores de la selección española aplaudirte o acompañarte en tu particular celebración tras el éxito obtenido. Tampoco puedo describir con estas letras las caras que ponían  mientras hacías la exhibición, ya que sus rostros no nos los mostraron las cámaras de televisión. Y  digo esto sabiendo que no eres el único miembro del equipo que es aficionado a los toros. Sé que lo son Casillas y también el seleccionador Vicente del Bosque, aunque seguro que hay algunos más. La diferencia entre tú y ellos es el respeto. Respeto a una mayoría, sí, mayoría de ciudadanos que nos molesta que se identifique a nuestro país con una práctica cruel de maltrato animal. No creo que sea difícil de entender para tu capacidad intelectual. ¿Lo es? De ser así, es decir, que seas incapaz de entenderlo, flaco favor le estás haciendo al mundo de la tauromaquia, que aprovechando la coyuntura se ha hecho eco de tu excelsa faena en la hierba del estadio de Kiev, calificándola como un “guiño favorable”. Reconozco que este tipo de actitudes, las de los medios taurinos, son comprensibles.

Nosotros también “aprovechamos” el gesto de Maite Martínez, cuando hace cinco años despreció, devolviéndola al lugar de donde se le había lanzado , una bandera de España con la silueta del toro, el día que obtuvo la medalla de bronce en los Mundiales de Osaka en la modalidad atlética en la que competía (800 metros lisos). También nos hemos “aprovechado” de todo el equipo nacional de gimnasia artística masculina (incluido su cuerpo técnico) y de parte del equipo femenino, así como de algunas nadadoras del equipo nacional de natación sincronizada, que rompieron una lanza contra el Toro de Tordesillas y que recientemente han firmado un manifiesto en contra de las subvenciones que recibe la tauromaquia y de los recortes en sanidad y educación; manifiesto que muy pronto verá la luz. Si he de serte sincero, nos sentimos orgullosos de contar con todos ellos, porque representan el esfuerzo y la superación en el deporte sin recibir grandes prebendas materiales por su trabajo. En definitiva, por amor, sin más. Espero que entiendas la diferencia que podemos establecer entre unas actitudes y las otras, sin despreciar el duro camino que tú y todos tus compañeros de selección habéis recorrido para llegar donde habéis llegado. Evidentemente es para sentirse orgulloso.

Los otros miembros de la selección española de fútbol, mientras no se manifiesten públicamente, no se muestran favorables a nada, es decir, no pueden ser tus cómplices. A los abolicionistas nos encantaría que algunos jugadores de “La Roja” nos dijeran públicamente que es lo que piensan de tus “excesos” taurinos, aunque me temo que no va a ser imposible. ¿Algún voluntario?

De 23 jugadores, además de los miembros del cuerpo técnico, has sido el único que mostró su alegría de esa forma.

Soy consciente de que con esta reflexión no seré capaz de hacerte cambiar. Sé que la próxima vez que alcances algún triunfo, sin duda merecido, volverás a sacar el capote, vete a saber de qué torero, y que muchos nos sentiremos ofendidos y molestos, y que volveremos a insultar al televisor, en el que, no lo olvides, estarás tú con tu capote. Sé que te dará lo mismo.

Dado tu privilegiado estatus social, lo que opinemos de tus acciones los demás (no todos, cómo resulta evidente) será como la embestida de un toro imaginario a tu capote, al que te quitarás de encima con una verónica, ya que los naturales ceñidos los dejaremos para tu amigo Talavante, que los hace ajustados y como nadie.

Atentamente

José Enrique Zaldívar Laguía.

30/6/12

LA FOTO: BURLA TAURINA A LA CULTURA




En julio de 2011, el Consejo de Ministros de Zapatero, aprobaba un Real Decreto por el que el Ministerio de Cultura asumía las competencias en tauromaquia y actividades taurinas. Era el punto y final a un despropósito por el que la ministra Sinde y el ministro Rubalcaba cedían a las presiones del lobby taurino.
Con la llegada del PP al poder y el nombramiento de un taurino, el señor Wert, como ministro de Educación, Cultura y Deporte, estamos asistiendo a una pesadilla para todos aquellos que creemos en la CULTURA con mayúsculas.

Aceptar de forma oficial que espectáculos reglamentados y basados en el sufrimiento animal pueden formar parte de la cultura de España en el año 2011 (siglo XXI) es un apagón analógico de la inteligencia, una incineración de las neuronas.

Lo complicado de esta perversa decisión era y es vender el producto, convencernos de que los toreros y todos aquellos que de una u otra manera se lucran con estos espectáculos de crueldad, han entrado por derecho en el mundo de la cultura o dicho de otra manera y utilizando un símil taurino, que lo han hecho por la puerta grande con todo merecimiento.

Es así cómo, a través de una campaña perfectamente orquestada y organizada desde diversos estamentos, se han encendido los focos del plató taurino y se está realizando, produciendo y dirigiendo esta película de terror a cuyo rodaje estamos asistiendo perplejos en directo.

La ministra Sinde también nos dejó el Premio Nacional a la Tauromaquia, de carácter anual y dotado con 30.000 euros. El escritor peruano y premio Nobel, Mario Vargas Llosa, el filósofo Fernando Savater, los cantaautores Luis Eduardo Aute, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina, Alejandro Sanz, algunos tenistas del equipo español de la Copa Davis, pilotos de motos como Héctor Barberá y Toni Elías, patanes de la farándula como Bertín Osborne, bufones como Albert Boadella, titiretos como Fernando Sánchez Dragó, o el casposo presentador de la capa de televisión Ramón García, nos han dejado manifestaciones inequívocas de su apoyo a la tauromaquia.  Yo no creo en las casualidades… Alguno podrá interpretar que falto al respeto a todos los nombrados con los calificativos que he utilizado, pero no, soy profundamente respetuoso con quien me respeta, y los nombrados nos han descalificado a los abolicionistas de la tauromaquia con epítetos mucho más fuertes, así que, no merecen ninguna consideración
.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, a través del Centro de Asuntos Taurinos, cambió el nombre de la Feria que se celebró en la plaza de toros de Las Ventas, una vez concluida la de San Isidro, que pasó a llamarse del “Arte y la Cultura” en vez de “Feria del Aniversario”.

Los matatoros han aparecido en medios de prensa vestidos con la máxima elegancia, como si fueran modelos de pasarela, y hemos asistido a espérpenticas entrevistas radiofónicas como la que le hizo a “Joselito”, con motivo de la presentación de su “libro”, Montserrat Domínguez en la SER, en la que el exmatatoros afirmó que el primer libro que había leído fue “La Ciudad y los Perros”, nada más y nada menos. Todos conocemos quién es el autor de esa obra.

También hemos visto a Cayetano Rivera, a Vargas Llosa (“La Ciudad y los Perros”) y a Alejandro Sanz, en el nuevo programa de Julia Otero en Televisión Española, en el que cómo no podía ser de otra manera han dejado sus mensajes a favor del tauricidio.

El remate, aunque todavía tendremos que asistir a muchos más pantomimas, que pretenden justificar lo que no puede ser justificado, es la aparición de la foto que ilustra este texto en ABC: Juan José Padilla, pulcramente vestido, delante de una biblioteca, que según consta en la noticia, se hizo en la librería San Ginés de Madrid.

La fotografía parece tener una clara intención, la de hacernos llegar el mensaje de la gran proximidad de este guerrero (ya le apodan “espartano”) con el mágico mundo de los libros, en definitiva con la que puede ser la máxima expresión de la CULTURA, la literatura.

Como dice el refrán: “antes se coge al mentiroso que a un cojo”. Ha bastado utilizar el zoom del ordenador para darnos cuenta del cutre montaje del que ha parido  este nuevo fragmento de la terrorífica película, La espalda del “espartano” está bien cubierta. Esta vez no es el burladero de la plaza el que la protege, sino un gran número de viejos textos cuyas solapas dejan entrever el paso del tiempo. No está rodeado del ruidoso público sentado en los tendidos del coso taurino, sino del silencio de las letras que llenan esos libros, que esperan ser abiertos y leídos para transmitir lo que contienen, conocimiento, cultura en definitiva.

¿Cómo es posible qué en este espacio de estantería, que forma parte de las muchas que debe tener la librería San Ginés, aparezcan un “Tratado de Botánica”, uno de Derecho (“Tribunales y Jueces”), uno de Psiquiatría en inglés ( "The Yearbook of Psychiatry and Applied Menthal Health 1994") y el “Diccionario Amaya de Lengua Vasca”? ¿Será posible que este desorden sea el que reina en las estanterías de este establecimiento, que dicen, abrió sus puertas en el siglo XVIII en el Pasadizo de San Ginés 2 de Madrid, calle próxima a Sol?

Resulta curioso que sólo sea posible leer, con dificultad, los títulos de estos cuatro volúmenes, eso sí, fijando mucho la vista o aumentando el tamaño de la foto, mientras que los del resto de los libros se hace imposible.
¿Es posible que el que colocó los textos nos quisiera mandar el mensaje subliminal de lo variados que pueden ser los gustos de este iletrado? ¿Es posible que nos quisiera colar la idea de que lee en inglés, que le gusta la naturaleza, que se interesa por las cuestiones del Derecho y que incluso está a favor de la diversidad de lenguas y de identidades de nuestro Estado? ¿Es posible que alguien pueda ser tan estúpido? ¿Es posible que un imbécil haya puesto en práctica lo que intentó demostrar, sin éxito, James Vicary en 1957? La Asociación Estadounidense de Psicología, ya explicó que los estímulos subliminales están subordinados a estímulos asociativos estructurados previamente y que su único papel es el de reforzar una determinada conducta o una determinada actitud previa.

Después de darle vueltas a todas las posibilidades, puede ser que así haya sido, y si no lo es, es decir, que haya sido casual la ubicación de los libros, no deja ser un atentado a la inteligencia presentarnos este personaje rodeado, esta vez sí y sin que le sirva para nada, de sapiencia y sabiduría.

Si la tauromaquia ha entrado en el Ministerio de Cultura, en España todo es posible.

José Enrique Zaldívar Laguía.

1/6/12

AVAT ESTARÁ EN MURCIA EL 5 DE JUNIO: JORNADAS DE DERECHO ANIMAL


LA DRAMÁTICA Y CRUEL MUERTE DE UN TORO EN LAS VENTAS

Las primeras fotos de la corridA. Habrá más... Tenéis toda la libertad para que sean vistas en donde estiméis oportuno, pero si os pido que hagáis saber que han sido tomadas por la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia. No se trata de darnos "bombo" sino que se sepa que estamos en lo que estamos y sabemos lo que hacemos y lo que contamos. Las tenemos en alta resolución, éstas y las que más adelante publicaremos, por lo que, cualquier asociación que las quiera utilizar para pancartas o carteles no las puede pedir y veremos la manera de hacerlas llegar.

Secuencia de fotos en Picassa.


Vídeo con las imágenes.

Crónica de una muerte dramática y cruel. Quinto toro de nombre "Letrado". Las Ventas. 30 de mayo de 2012. Lo que Burladero ha explicado como una "estocada de recurso caída y fulminante" en su web. Burladero: una burla de burladores.


Quinto toro de la corrida del día 30 de mayo de 2012 (Plaza de Las Ventas)

“Letrado”. 624 Kg. 5 años (11.06.2006). Negro Listón. Ganadería Carriquiri.

Torero: Ignacio Garibay. (Méjico D.F)

Así nos contaba la muerte de este toro la web de Burladero: “Estocada de recurso caída y fulminante”.

Una mentira taurina, como es habitual, pero ésta, de un cinismo que acogota.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero una secuencia de ellas, nos explicarán de forma clara lo que padeció este toro.

Esta es la crónica de una muerte dramática y cruel, fruto de la nula compasión de un torero y de un inútil puntillero, una manifestación más de una gran mentira, de lo que ellos llaman amor al toro bravo, en definitiva de lo que es la tauromaquia.

La estocada, como dice el medio taurino, era caída, en el lado derecho, pero no fue fulminante. Dada la situación del acero, el daño que provocó fue una lenta hemorragia, ya que debió quedar clavada en uno de los lóbulos pulmonares sin alcanzarlo plenamente. El toro moriría tragándose su sangre, que poco a poco iría invadiendo su cavidad torácica dando lugar a una lenta asfixia. Externamente sólo veríamos unos pequeños hilos de sangre que saldrían por su boca y su nariz.

Es cierto que el animal cayó poco después de recibirla, por lo que el matador optó por no usar el descabello y dejar la labor de acabar con la vida del toro al subalterno.

Dicen los taurinos y algunos veterinarios que descabellar es lo mismo que apuntillar. Yo siempre lo he negado y ésta es una buena prueba de ello.

Lo dramático y cruel vino después.

Cómo podéis ver en la secuencia de fotografías, el puntillero ejecutó la maniobra más de 8 veces, pero lo terrible es que en ese tiempo, el toro se levantó dos veces buscando la salida de la plaza, pensando que de esta forma escaparía de la tortura a la que estaba siendo sometido.

El animal, una vez recibida la estocada, buscó las tablas y dobló las manos. Poco después se acercó el puntillero y clavó el puñal en el espacio occipito atlantoideo, que se encuentra en la zona anterior a la primera vértebra cervical (atlas). Una vez introducido el cuchillo, éste debería destrozar el tronco encefálico o bulbo raquídeo. Esta estructura forma parte del Sistema Nervioso Central y pone en comunicación la médula espinal con el encéfalo. Su función es regular los ritmos respiratorio y cardiaco, por lo que su lesión debería provocar la parada cardiorrespiratoria en el animal. La sangre, cargada de CO2, llegará al encéfalo y el animal morirá en pocos segundos, siempre y cuando se realice con la debida destreza.

Siguiendo la secuencia se puede ver que el toro se gira y se marcha, andando lentamente en busca de la puerta de chiqueros, el lugar por donde había salido al ruedo y que quedaba muy próxima al lugar en donde el torero le había dado la estocada.

Hay un momento en vuelve sobre sus propios pasos y se queda mirando al torero y al puntillero (¿querría decirles algo?), para volver de nuevo a buscar la puerta de salida. Fijaos que lo que lleva el matador en su mano es el verduguillo, que de forma cobarde no se atrevió a utilizar. Hubiera sido sencillo descabellar al animal, seccionar la médula espinal, dejar al toro tetrapléjico y haber facilitado la labor del subalterno. Es más sencillo y menos peligroso introducir el cuchillo en toro con la cabeza ladeada que estando con ella en alto.

De nuevo, el toro se detiene y vuelve a caer. De nuevo se acerca el puntillero y le saca el estoque. Lo que se busca con esta maniobra es aumentar la hemorragia en la cavidad torácica, para intentar acelerar la muerte. Y otra vez, un nuevo puntillazo. La sangre empieza a manar en mayor cantidad por la boca y los ollares.

Un nuevo puntillazo, y el subalterno intenta, cogiendo los cuernos del toro, colocarlo de lado, cosa que no consigue. El toro sigue agonizando.

Dos nuevos puntillazos y el toro de nuevo se levanta, mientras el subalterno mira al torero con cara de no entender nada.
Y de nuevo el animal se pone en marcha, buscando la salida de la plaza.

Y de nuevo se da la vuelta y de nuevo da unos cortos pasos.

Y de nuevo dobla las manos.

Y otro puntillazo, y otro y otro, y el toro, que tenía la cabeza posada sobre la arena la levanta.

Y otro puntillazo y otro, y otro más…

Esta es la estocada de recurso fulminante de la que habla Burladero. Una burla de burladores.